Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2017

Evaluación de la calidad didáctica y reflexiva de los docentes en México.

Imagen
A partir del año 2017, el replantamiento de la evaluación de los docentes y demás actores será de una forma más sintética, pero no por ello más sencilla. Con aterioridad se pretendía una reflexión previa y posterior en productos distintos; ahora, en cambio, ambas reflexiones serán en un solo instrumento. Veamos a continuación cuáles son las nuevas etapas en las que se pretende evaluar la calidad didáctica y reflexiva de los docentes en México. Etapa 1. Informe de responsabilidades profesionales En esta etapa se busca identificar en qué grado los docentes cumplen con las exigencias propias de su función. Para lograrlo, se aplicarán dos cuestionarios con preguntas equivalentes: uno dirigido al docente evaluado y el otro, a su autoridad inmediata. Etapa 2. Proyecto de enseñanza Esta etapa pretende identificar las capacidades de los docentes para reconocer características de sus alumnos y de los programas vigentes y la forma en que los considera para el diseño de sus c...

Cuahutepochtle, un duende singular.

Imagen
Leyenda de Tlamacas, municipio de Amecameca, Edo de México. Pasan muchas cosas raras en el bosque. La gente que vive por este rumbo habla de ruidos, animales misteriosos, apariciones, espíritus. ¿No ha oído del duende Cuahutepochtle? Se cree que cuida el bosque del Popocatépetl, pero no anda tan arriba, porque dicen haberlo visto en las cañadas, allá abajo, y también del lado del Iztaccíhuatl. Mi viejo tenía un tío leñador que siempre andaba en el bosque cortando leña para venderla en Amecameca. A él nada le importaba: cortaba cualquier árbol y también aprovechaba el ocote y la resina para venderlos. Así se ganaba la vida. Un día, ya había cortado mucha leña, pero quiso más y más. Fue apilándola y pidió prestadas unas bestias para poder cargar todo hasta Amecameca. En eso estaba cuando se le apareció el duende, el Cuahutepochtle, y lo regañó por abusar del bosque. El tío de mi viejo se asustó muchísimo, porque el duende era chaparrito, casi del tamaño de un niño de unos cinco años...